Misma onda es un juego de sintonía para dos: entre dos extremos opuestos —«Frío» y «Caliente», «Cuernos» y «No cuernos»— hay un objetivo secreto. Uno de vosotros ve dónde está y da una pista; el otro mueve la aguja hasta donde cree que apunta. Cuanto más cerca, más puntos y más se nota que estáis en la misma onda.
Elige entre cartas hechas o inventar vosotros los dos extremos de cada ronda, y el número de rondas.
El psíquico mira en secreto el dial: una franja de colores marca el objetivo. Piensa una pista, una palabra o una frase, que lo señale entre los dos extremos.
Pasad el móvil. Quien adivina escucha la pista en voz alta y arrastra la aguja hasta donde cree que apunta.
Se revela el objetivo: hasta 4 puntos si la aguja cae en el centro, 3 en la zona siguiente y 2 en la exterior.
Los papeles se alternan cada ronda. Al final, vuestro porcentaje de onda y un veredicto, con tarjeta para compartir.
2Consejos para jugar mejor
Una buena pista no habla de números ni de posiciones: usa objetos, personas o situaciones («volcán», «tu ex», «un lunes»).
Pensad en lo que significa cada extremo para el otro, no solo para ti.
Los espectros propios dan los mejores momentos: inventad extremos que solo entendáis vosotros.
3Variantes
Con retos cariñosos cuando la aguja cae fuera de todas las zonas.
Partidas de 6, 8 o 12 rondas.
Mezclar espectros de pareja con otros de cultura general.
4¿Cuándo usarlo?
Es perfecto para una cita en casa o una sobremesa de dos, y se graba muy bien: la cara del que espera la revelación lo dice todo.