La previa es ese momento en el que el grupo todavía se está juntando, alguien llega tarde y nadie quiere quedarse mirando el móvil. Un buen juego rompe el hielo en dos minutos y marca el tono de la noche. Aquí tienes una guía práctica para elegir juegos según el grupo y encadenarlos sin que decaiga.
En una previa hay ruido, gente que entra y sale y poca paciencia para reglas complicadas. Los mejores juegos se explican en una frase: «sale una categoría y vamos pasando el móvil hasta que explote» o «todos sabéis la palabra menos uno». Si un juego necesita cinco minutos de explicación, déjalo para otro día.
Empieza con algo en lo que nadie pueda quedar mal. Pasa la Bomba funciona con cualquiera: sale una categoría, cada uno dice algo y pasa el móvil, y a quien le explota pierde. Categorías Rápidas y Famosos por nombre son igual de directos y hacen que todo el mundo hable desde el principio.
Con el grupo entonado llega el momento de los juegos de deducción y de actuar. Impostor y El Espía generan debates y acusaciones muy divertidas; Mímica Exprés es ideal si hay gente con ganas de hacer el payaso. Si el grupo es grande, El Tribunal convierte cualquier tontería en un juicio dramático.
Los juegos de beber como Yo Nunca Nunca, Más probable que o Verdad o Reto son clásicos de previa, pero conviene dejarlos para el final y tener claras dos cosas: son solo para mayores de 18 años, y cualquier trago se puede cambiar por agua o por otra penitencia. Nadie debería beber más de lo que quiere por un juego.
Un truco que funciona: alternar un juego de beber con uno que no lo sea. Así la previa dura más, todo el mundo llega bien a la fiesta y nadie se pasa antes de tiempo.